¿Qué es el rapport?
El término proviene del verbo francés rapporter cuyo significado es llevar algo al cambio. Concretamente vamos a describirlo y analizarlo en relación al counselling y a la entrevista.
Se trata de una conexión con la otra persona, una sintonía que va más allá de las palabras. El rapport es básico para el éxito de la entrevista ya que el hecho de que surga por parte de la persona entrevistada significa que lo estamos haciendo bien, que la persona se siente cómoda y hemos conectado con ella.
¿Cómo lograrlo?
Para conseguir esa sintonía existen una serie de aspectos fundamentales:
- Igualar el lenguaje. Si nuestro lenguaje y forma de expresarnos dista mucho del de la otra persona puede que no comprenda lo que queremos decirle, dificultando el desarrollo de la entrevista. Algo recomendable para evitarlo es fijarnos en expresiones, coletillas habituales en la persona a la que entrevistamos e introducirlas en nuestro discurso.
- Reflejar la postura de la persona entrevistada. ¡No hay dos posturas iguales! es importante fijarse en lo que nos dice la postura: si es rígida, si es cómoda, si muestra total despreocupación... Prestaremos atención a la posición de sus manos, si ocupa el espacio, o por el contrario su postura es contraída...
- Igualar el ritmo en la conversación: respiración tono y voz. ¡Qué dificil y molesto puede resultar hablar con alguien con va a nuestro ritmo!
Si no conseguimos ese equilibrio la otra persona no conseguirá abrirse, no se sentirá comprendida y, por tanto, no se generará esa confianza tan necesaria.
Sin embargo, en algunas ocasiones puede no resultar sencillo, especialmente al principio. Lo más importante es observar, fijarse en la otra persona, en todo lo que expresa. De nuevo sale a flote la importancia de la comunicación no verbal. Para conseguir el rapport tenemos que fijarnos en la expresión facial de la persona, en sus gestos y movimientos (si son rápidos o por el contrario se mueve de una forma pesada) en la postura que toma en la entrevista (puede que esté cabizbajo aunque diga estar alegre) en su tono de voz y velocidad en la conversación...
Además de igualar, podemos "modular" para cambiar el ritmo general de la entrevista; si observamos que una persona está acelerada, no debemos "acelerarnos" nosotros también, sino más bien hablar de una forma más sosegada, con gestos suaves, para que la persona vaya moderando hasta alcanzar un ritmo adecuado.
Para no irrumpir esta conexión es fundamental que no interrumpamos ni intentemos completar su discurso. La persona se tiene que expresar libremente, nosotros no debemos limitar su comunicación. Por tanto, debemos prestar atención a dejarle su espacio, y respetar sus silencios.
Para no irrumpir esta conexión es fundamental que no interrumpamos ni intentemos completar su discurso. La persona se tiene que expresar libremente, nosotros no debemos limitar su comunicación. Por tanto, debemos prestar atención a dejarle su espacio, y respetar sus silencios.
¿Cómo comprobar que existe?
Un indicador para asegurarnos de que lo hemos conseguido es introducir en el transcurso de la conversación algún movimiento diferente, significativo ( por ejemplo, descruzar las piernas, cambiar de brazo para apoyarnos...). Si la persona responde a esa cambio, si ella también cambia esa postura, existe el rapport.
¡Ahora, a practicar!

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